La ansiedad y el estrés pueden parecer lo mismo, sin embargo, ambas palabras hacen referencia a realidades muy diferentes. Mientras la ansiedad es básicamente una emoción, el estrés es un proceso complejo de todo el organismo que permite nuestra adaptación a los cambios. Veamos sus diferencias y características esenciales, y los posibles problemas o trastornos a que dan lugar.

¿Qué es la Ansiedad?

La ansiedad, como decimos, es básicamente una emoción, como lo son la alegría, la tristeza, la sorpresa, la ira, los celos, etc. Suele estar asociada con el miedo, aunque el miedo sería más bien la emoción que sentimos cuando estamos presentes físicamente en una situación que percibimos como peligrosa para nuestra integridad, por ejemplo estar ante un perro que ladra y que pensamos que puede modernos.

La ansiedad sin embargo obedece a un estado subjetivo displacentero en el que influyen aspectos particulares de cada persona y que engloba pensamientos de amenaza, creencias previas, rasgos de personalidad, experiencias pasadas, y reacciones del sistema nervioso autónomo que se identifican con tensión, nerviosismo, temblores, taquicardia, boca seca, sudor, así como un comportamiento torpe y poco eficaz.

La ansiedad siempre suele experimentarse como una emoción asociada a malestar, siendo en un principio más una reacción mental que física, aun cuando, como toda emoción siempre conlleva una reacción corporal que se experimenta de forma acusada. Esta reacción no siempre es igual para todo el mundo, habiendo diferentes perfiles en los que se manifiesta la ansiedad en función de cada persona. Habrá así personas que expresen más su ansiedad con preocupaciones, otros más con malestar físico, y otros con hábitos o comportamientos que no pueden dejar de hacer mientras están nerviosos.

La ansiedad, como cualquier otra emoción que experimentemos no es mala o patológica en sí misma, aunque la sintamos como algo desagradable, pues nos sirve, como el resto de emociones y sentimientos, para adaptarnos al mundo que nos rodea, sin embargo, la ansiedad en niveles altos o extremos puede ser un grave problema, sobre todo si se vuelve tan frecuente que nos impide desarrollar libremente nuestra vida, alcanzar nuestros objetivos o incluso derivar en otros problemas físicos o psicológicos.

Relacionados con altos niveles de ansiedad se dan diversos problemas o trastornos psicológicos como fobias, obsesiones, insomnio, angustias, pánico, bloqueos, bajo rendimiento e inadaptaciones que conviene tratar de forma adecuada. La Ansiedad también puede ser un factor asociado a otros problemas de tipo médico como obesidad, atracones, cefaleas, dolores crónicos, problemas gastrointestinales, etc.

¿Qué es el Estrés?

La mejor comparación que podríamos hacer para explicar qué es el Estrés sería con la vida misma, y con el cambio o devenir que ésta implica. Todo en la vida está en cambio, momentos del día, estaciones del año, quehaceres cotidianos, acontecimientos, circunstancias imprevistas o no. Así mismo todo organismo vivo está preparado para adaptarse y fluir con esos cambios de forma natural. Ocurre, sin embargo, que algunos de esos cambios que trae la vida son demasiado persistentes, o demasiado bruscos, traumáticos, o son demasiado novedosos, o demasiado costosos de superar para nuestras capacidades de adaptación, exigiendo un sobreesfuerzo que supera nuestros recursos para afrontar dicho cambio, no pudiendo entonces retornar al equilibrio previo que tenía el organismo. Si ese sobreesfuerzo tanto físico como psicológico, ese Estrés, no consigue el objetivo de adaptarnos al cambio y se mantiene de forma ineficaz en el tiempo, conlleva a medio y largo plazo un agotamiento tanto físico como psicológico, una percepción de indefensión, con consecuencias bastante negativas para la salud.

De esta manera podemos ver que no todo Estrés es necesariamente malo, o patológico (Distrés), de hecho existe un Estrés positivo (Eustrés), que se da en procesos de cambio positivo en los que la persona en base a sus capacidades de afrontamiento y sus recursos es capaz de adaptarse de forma eficaz, dirigiendo y controlando dicho cambio.

Un ascenso, casarse, embarazotener un hijo, mudarse, buscar trabajo, examinarse, divorciarse, diagnósticos de enfermedad, un atasco, aglomeraciones, ruidos, cambios en el clima, arreglos en casa, una discusión, vacaciones, un viaje, la jubilación… suelen ser situaciones más o menos cotidianas que desencadenan un proceso de Estrés, el cómo se gestione este proceso y las habilidades que tengamos hará que sea un buen Estrés que genere motivación y emociones positivas o, por el contrario, un mal Estrés con consecuencias negativas.

En función de las características de cada persona, de su propio perfil o patrón al estresarse podrá tener un tipo u otro de consecuencias, desde trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, como pánico o depresión, hasta problemas psicofisiológicos como trastornos en la alimentación, de hipertensión, gastrointestinales, cardiovasculares, respiratoriosinmunescefaleas, disfunciones sexuales, insomnio, etc.

Y es que el organismo del ser humano es una unidad donde el sistema nervioso, central y autónomo, el neuroendocrino, el cardiovascular, el digestivo, el inmunológico, el respiratorio, el muscular… se encuentran integrados para dar una eficaz respuesta a los cambios, de ahí, que un mal Estrés afecte negativamente de alguna manera a todos los sistemas implicados.

«¿Es el cambio lo que temen? ¿Por qué? ¿Qué puede producirse sin cambio? ¿Qué hay que sea más querido y familiar a la naturaleza universal? Tú mismo, ¿podrías tomar un baño caliente sin que la madera se transformara? ¿Podrías alimentarte sin que el alimento sufriera algún cambio? ¿Puede cualquier otra cosa útil tener lugar sin cambio? ¿No ves que tu propio cambio es algo parecido, e igualmente necesario a la naturaleza universal?» Marco Aurelio, Meditaciones, VII, 18

trastornos de ansiedad
Para entender mejor los diferentes tipos de Trastornos de Ansiedad y sus tratamientos específicos más adecuados:

Fobia 

Fobia social 

Agorafobia y Trastorno de Pánico 

Ansiedad Generalizada

Trastorno Obsesivo Compulsivo 

Trastorno por Estrés Postraumático