La nulidad matrimonial no depende de la voluntad de los cónyuges, sino de un causa objetiva cuya presencia anula el matrimonio, liberando a los cónyuges de dicho vínculo. El artículo 73 del Código Civil enumera los supuestos de nulidad, siendo estos supuestos independientes a la forma de celebración del matrimonio.

Nulidad Matrimonial
Los supuestos son:

Falta de consentimiento. Para contraer matrimonio válido es necesario el consentimiento expreso de cada cónyuge.

Imposibilidad legal para prestar consentimiento. La incapacidad o alteración psíquica que dificulta o impide la comprensión del acto de contraer matrimonio, afectando la inteligencia y voluntad del contrayente, supone una causa de nulidad.  En este sentido, la mera presencia de un trastorno mental no es causa de nulidad, siempre que no afecte las cualidades intelectivas y volitivas, pero sí si ello conlleva en el otro contrayente una percepción equivocada respecto a las cualidades de la persona con la que se casa, o lo desconoce.

Exclusión voluntaria de consentimiento. Cuando existe contradicción entre la expresión de la voluntad de contraer matrimonio y la intención real de quien lo contrae, buscando obtener una ventaja o una compensación ajena al propio matrimonio. Matrimonios de complacencia.

Además de estos supuestos, existen los llamados vicios del consentimiento, que afectan o eliminan la libertad voluntad que supone que dan ambos contrayentes durante la celebración del matrimonio, como pueden ser la coacción, la intimidación, el engaño, la violencia, o la apreciación infundada o equivocada de uno de los contrayentes respecto a las cualidades personales del otro.

La nulidad puede ser solicitada por cualquiera de los cónyuges o de un tutor en el caso de menores de edad casados con dispensa.

El artículo 81 del Código Civil es el que regula los requisitos y consecuencias tanto de la separación como del divorcio o disolución del matrimonio.

El informe pericial psicológico en un caso de nulidad matrimonial debe ir encaminado a objetivar la causa nulidad o de vicio del consentimiento, tal y como hemos descrito, y que en síntesis tiene que afectar la capacidad intelectiva (de comprensión) como volitiva (de querer libremente) de alguno de los contrayentes.