La finalidad de un informe pericial en el ámbito laboral va a depender de las diversas situaciones en las que se encuentre el trabajador, y como éstas influyen o son causa de alteraciones psicopatológicas en su salud, ya sea en relación a las condiciones del propio trabajo a desempeñar, o ya sea en relación a las condiciones del medio en que se desempeña el trabajo.

La Intervención en el ámbito Laboral
Encontramos dos vías por las que el trabajador va a necesitar un informe pericial. La primera de ellas puede ser la definida por el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, donde se definen la causas justas por las que un trabajador puede solicitar la extinción de un contrato con derecho a indemnización, causas en las que, por ejemplo, se podría encuadrar una situación de acoso laboral al trabajador o mobbing no prevista ni afrontada por la empresa, en las cuales la carga estresante del maltrato sea la causa de problemas físicos y psicopatológicos relacionados con el estrés crónico, la ansiedad y la depresión. La segunda vía es la definida por el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social, donde se define el concepto de accidente de trabajo, y en el que el perito psicólogo tendrá que determinar mediante la evaluación del trabajador y su situación laboral, junto al correspondiente informe, que la causa de la lesión o secuela que padece el trabajador está causada por el trabajo que desempeña, o la situación en la que lo desempeña. Aquí son frecuentes los casos en los que el trabajador, tras superar los 18 meses de baja o incapacidad temporal y el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), necesita demostrar mediante demanda que la causa del daño psíquico o las secuelas que padece no viene derivada por contingencias comunes, sino por consecuencias directas de la realización de su trabajo.

Dentro del ámbito laboral en muchos casos el informe pericial constituirá un elemento de presión para que en el acto de conciliación el trabajador pueda ejercitar mejor sus derechos de cara a la empresa, sin necesidad de ir a juicio cuando se alcance un acuerdo favorable para el trabajador entre él y su empresa. Y en caso de celebrarse  juicio, el informe pericial psicológico puede ser una de las pruebas de peso para defender la demanda del trabajador.

Además de los procesos de baja e incapacitación permanente, el informe pericial psicológico puede ser pertinente también en los procesos de valoración de discapacidades y los porcentajes que van asociados, cuando tras haber dictamen del Equipo de Valoración y Orientación, se ve necesario por desacuerdo la presentación de demanda ante Juzgado de lo Social.