Como en el resto de trastornos fóbicos, la fobia social se caracteriza por un miedo irracional, intenso y persistente. En este caso el temor aparece en situaciones que implican la interacción o presencia ante una o más personas.

Fobia Social
No debe confundirse con la timidez, pues si bien las personas tímidas sienten cierta incomodidad en presencia de otras personas o en situaciones sociales, las personas con fobia social mantienen un elevado nivel de ansiedad que se desencadena ante la creencia de que van a ser juzgados, van a caer mal, no van a ser aceptados, o incluso que se verán expuestos a situaciones en las que se sentirán humillados, o ridiculizados.

Las causas de la Fobia Social pueden ser varias. Una experiencia social negativa en el pasado, factores de personalidad relacionados con una alta introversión y un alto neuroticismo, el aprendizaje y la imitación de comportamientos evitativos ante situaciones sociales observados desde niño en los padres, deficits en habilidades sociales y de socialización, y creencias erróneas a la hora de interpretar las situaciones sociales.

El tratamiento de la Fobia social combina diferentes objetivos terapéuticos con el fin de que la persona vaya encontrándose cada vez más seguro y se desenvuelva mejor ante situaciones sociales. Entre estos objetivos se encuentra el entrenamiento en técnicas para reducir la ansiedad, el entrenamiento en habilidades sociales y de comunicación, la modificación de las creencias erróneas y los sesgos que desencadenan la ansiedad social, la baja autoestima, y la exposición a situaciones sociales. En algunos casos el tratamiento farmacológico, especialmente antidepresivos, puede facilitar la terapia psicológica.