La Ansiedad Generalizada se caracteriza por una preocupación y ansiedad intensa y constante ante multitud de situaciones o acontecimentos cotidianos, que objetivamente no tienen una dificultad o importancia especial, tales como la familia, los amigos, el dinero, el trabajo, los estudios, el manejo de la casa, la salud.

Ansiedad Generalizada
A menudo, estas personas no son plenamente conscientes de lo que temen y su problema interfiere muy negativamente en el desarrollo de la vida diaria cuando todo empieza a girar en torno a la ansiedad. La preocupación se da como una cadena de pensamientos e imágenes cargados de sentimientos negativos y ante los que la persona se siente incapaz de hacer frente o que vive como incontrolables.

Los síntomas más característicos del TAG son:

Físicos:

  •  Palpitaciones
  • Hiperventilación
  • Sensación de ahogo
  • Sensación de mareo
  • Problemas gastrointestinales
  • Agitación
  • Tensión y dolor muscular
  • Insomnio
  • Pérdida de peso

Psicológicos:

  • Miedo
  • Inestabilidad
  • Problemas de concentración
  • Problemas de memoria
  • Hipervigilancia

En definitiva, la persona con ansiedad generalizada, tiende a darle vueltas en su cabeza a todo tipo de cuestiones, que vive como incontrolables, y ante las cuales se siente incapaz de dar una solución, de tomar una decisión, de llevar a cabo una actuación decisiva y de vivir con relativa tranquilidad sus consecuencias. Por el contrario le dan vueltas y vueltas a la posibilidades negativas, los errores y las equivocaciones potenciales, imaginando los fracasos y las dificultades.

Las causas se encuentran frecuentemente en las creencias y sesgos de pensamiento disfuncionales que padece las personas acerca de la utilidad de preocuparse, así como la rigidez en los estilos de afrontamiento, dirigidos hacia el manejo de emociones negativas, en lugar de hacia las tareas, y basados principalmente en la vigilancia y en la evitación, lo que genera un bloqueo permanente y una elevada ansiedad.

El tratamiento para este problema está dirigido a alcanzar varios objetivos terapéuticos. Primero a reducir los niveles de ansiedad mediante el entrenamiento en técnicas de manejo de la ansiedad; en segundo lugar a ayudar a la persona a identificar, redefinir y corregir los sesgos de pensamiento que están dando lugar a la ansiedad y alto grado de preocupación; tercero trabajar con las preocupaciones entrenando los modos de afrontamiento de la persona, y poniéndolos en relación con sus emociones y modos de actuar; en cuarto lugar enseñar habilidades de organización del tiempo; y finalmente entrenar habilidades en resolución de problemas.